Los 12 signos del zodiaco se organizan por cuatro elementos y tres modalidades. Juntos, definen el temperamento central y el estilo de comportamiento de cada signo.
Los signos de Fuego son la chispa que enciende. Lideran con pasión, actúan con coraje e inspiran a otros con pura fuerza de voluntad y entusiasmo.
Los signos de Tierra construyen cimientos. Valoran los resultados tangibles, trabajan con paciencia y persistencia, y crean estructuras duraderas en el mundo material.
Los signos de Aire se mueven en el mundo de las ideas. Comunican, conectan y crean a través de la curiosidad intelectual y la conciencia social.
Los signos de Agua navegan por el sentimiento. Son las profundidades emocionales del zodiaco — intuitivos, empáticos y sintonizados con lo que yace bajo la superficie.
Iniciadores — comienzan cosas, marcan tendencias y catalizan el cambio.
Sustentadores — estabilizan, perseveran y llevan las cosas hasta el final.
Adaptadores — se ajustan, transforman y hacen transiciones entre ciclos.